jueves, 12 de diciembre de 2013

COMO ESCOGER EL VINO PARA LA COMIDA DE NAVIDAD I




Embutidos

  • El jamón ibérico se debería de acompañar con manzanilla o fino, pero también podremos meter un vino tinto con poco de cuerpo. Lo único que es seguro es que al jamón no lo podemos acompañar de vinos blancos.
  • Casi todos los embutidos van muy bien con los vinos tintos de crianza.
  • Los pates de carne se acompañan con vinos con cuerpo.
  • El foie lo debemos de maridar con vinos ligeramente dulces y con gran acidez o con secos que tengan una acidez lo suficientemente elevada para arrastrar la grasa.

Aves

  • Con un asado de pollo, la guarnición marca un poco el maridaje, puesto que este ave es un poco neutra. Pero siempre lo acompañaremos de tintos más o menos potentes.
  • El pato necesita un blanco fresco y con acidez para que pueda con la grasa de su carne.
  • Cuando a las aves las acompañan con salsas agridulces o dulces, podríamos optar por algún fondillón.
  • Cuando hablamos de aves de caza, como la perdiz, deberíamos acompañarlas con vinos tintos no muy potentes.

Carnes blancas

  • Cuando hablamos de ternera podríamos ir desde blancos potentes con madera, hast, los tintos jóvenes y ligeros.
  • Si acompaña las carnes con salsas de nata, podríamos buscar algún vino blanco con cuerpo y potente.
  • El cerdo blanco necesita vino una elevada acidez, como tintos del bierzo o blancos de viura.

Carnes rojas y caza

  • Cuando hablamos de estofados debemos buscar vinos tánicos con gran aroma.
  • Las elaboraciones de parrilla o asadas deben ir con vinos tintos crianzas.
  • El cordero lo podemos acompañar con vinos de tempranillo.
  • La caza mayor necesita vinos con cuerpo y con media crianza.

Quesos

  • Quesos azules con tintos duros, con cuerpo, pero poco tánicos. Pero también podríamos acompañarlos con vinos de Oporto.
  • Quesos de cabra con blancos secos y frutales.
  • Pasta blanda y enmohecida, blancos con cuerpo y tintos jóvenes.
  • Pasta prensada acompañada con tintos ligeros con crianza.
  • Pasta cocida acompañada de vinos blancos suaves pero muy aromáticos.

Postres

  • A priori se debe de tener en cuenta el dulzor del postre para así decidirnos por el vino. Otro de los factores a tener en cuenta debe ser la textura o la “temperatura”, o lo que es lo mismo, helados o semifríos.
  • También tenemos que ver la textura, puesto que no es lo mismo unas natillas que una tarta.
  • Aunque, siempre debemos de tirar por los vinos dulces que nos recuerden a fruta, que sean frescos y con buena acidez.

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